Eventos - Sábado 9 de Febrero de 2008

  • Teatro Colsubsidio Roberto Arias Pérez

    Bogotá
    Calle 26 No. 25 - 40
    Sábado 9 de Febrero de 2008 a las 20:00 horas

    PROGRAMA:

    Georges Bizet (1838-1875)

    Carmen, Suite No. 1 (selección)
    I. Preludio: aragonesa
    II. Intermezzo
    IV. Les Dragons d’Alcala
    V. Les Toréadors

    Carmen, Suite No. 2 (selección)
    II. Habanera
    IV. Chanson du Toréador
    V. La Garde montante
    VI. Danse bohème

    Manuel de Falla (1876-1946)
    El amor brujo
    notas

    Manuel de Falla (1876-1946)
    El sombrero de tres picos, Suite No. 1
    I. Introducción - La tarde
    II. Danza de la molinera (fandango)
    III. El corregidor – la molinera
    IV. Las uvas

    El sombrero de tres picos, Suite No. 2
    I. Los vecinos (seguidilla)
    II. Danza del molinero (farruca)
    III. Danza final (jota)
     
    Solista: Raquel Ramírez , Mezzosoprano

    Director Invitado: Rodolfo Saglinbeni


    Valor de las boletas: $20.000, $25.000, $30.000 y $35.000. Descuentos especiales para afiliados a Colsubsidio, estudiantes y adultos mayores.


    INFORMES Y VENTA DE BOLETERÍA
    Mister Ticket: 6053030. Compra por Internet: www.misterticket.biz
    Block Buster (Todos en Bogotá) - Hard Rock Café (Bogotá)
    Taquillas del Teatro Colsubsidio: Calle 26 # 25-40, Teléfonos 3432673-74 -75 y Av. 7 No. 123-65 Usaquen, Teléfono 6539099. E-mail: taquilla.teatro@colsubsidio.com

    CONTACTOS DE PRENSA:
    Teatro Colsubsidio. María Nela García: 3431899 Ext. 1678.
    Orquesta Sinfónica Nacional. Marisela Cárdenas: 3505325.


    NOTAS AL PROGRAMA
    © Roberto Díaz Ramos, 2008



    Georges Bizet (París, 1838 - Bougival, 1875)
    Carmen, Suites Nos. 1 y 2 (selección)

    Estreno mundial de la ópera Carmen, 3 de marzo de 1875 en el Teatro de la Ópera Cómica de París


    «... esta música trata al oyente como
    inteligente, incluso como músico...»
    Friedrich Nietzsche


    Nacido en el seno de una familia de músicos, Georges Bizet (en realidad Alexandre César Léopold Bizet) ingresó muy pronto en el Conservatorio de París, a la edad de 9 años. Allí, además, inició una brillante carrera en la que se destacó como niño prodigio, y durante la cual se hizo merecedor de galardones tales como el Premio de Roma que le permitió estudiar en la capital italiana durante tres años. Su carrera, así, sólo se vio obstaculizada por sus propias indecisiones (muchas partituras quedaron inacabadas a causa de su búsqueda de la perfección) y por la reacción de sus contemporáneos frente a algunas de sus obras. No obstante, uno de los aspectos más importantes de su biografía es su participación activa en la evolución de la ópera francesa a mediados del Siglo XIX.

    Bizet tuvo un especial protagonismo en una época en que la ópera cómica empezaba a despuntar como género francés por excelencia, después de un periodo en el que la música escénica francesa se había quedado anclada en el pasado. Sobresalieron inicialmente en este proceso figuras de gran relevancia, como Ambroise Thomas, Charles Gounod y Jules Massenet. Sin embargo, es Bizet el referente más habitual al hablar de este género, y es muy frecuente recurrir a Carmen como ejemplo para explicar el estilo operístico francés, aún olvidando otras producciones del mismo autor que recibieron una mayor aceptación mientras vivía. Un ejemplo es Les pêcheurs de perles (Los pescadores de perlas).

    Compuesta por encargo del Teatro de la Ópera Cómica, Carmen se basa en una novela homónima de Prosper Merimée, que toma como referencia el trabajo de los libretistas Henri Meilhac y Ludovic Halévy. Desde el punto de vista argumental, la ópera simplemente ahonda en la visión francesa de los clichés de la España profunda, y pone ante el público a una gitana (Carmen) seductora y sin escrúpulos, en un montaje que incluye fragmentos musicales y hablados. Por ello recibió el rechazo frontal del público y la crítica en el momento del estreno (1875), al considerarse que el argumento era indecente y que la música era poco melodiosa y "wagneriana". Así las cosas, no deja de sorprender que, a pesar de esta hostilidad, la obra fuera representada hasta 33 veces en los tres meses que transcurrieron hasta la muerte de Georges Bizet, a causa de un ataque al corazón.

    Tampoco podía imaginar el propio autor antes de fallecer, la popularidad que alcanzaría la ópera muy poco después, y que éste podría tener su origen en el estreno vienés de octubre de 1875, para el que Albert Giraud sustituyó los fragmentos hablados por recitativos y tradujo los textos al alemán. El éxito fue aplastante y multitud de representaciones se sucedieron por Europa a partir de entonces en la lengua original. El propio Friedrich Nietzsche, que asistió a una representación en Génova en 1881, llegó a pensar en el compositor francés como alternativa a Wagner (contrasta esta apreciación con la opinión inicial del público parisino). Es este contexto el que explica la difusión con la que ha contado Carmen hasta hoy, que además ha motivado la extracción de los fragmentos instrumentales en suites independientes y la escritura de múltiples evocaciones por parte de autores muy diversos, tales como la de R. Schedrin, la más conocida. Cabe destacar, entre los números independientes habitualmente interpretados por las orquestas, la trágico-festiva Obertura, la alegre jota de Aragonesa, y el particular fragmento de los Toreadores, emparentado con los momentos en que Carmen muere apuñalada mientras en la plaza vitorean al torero que también sedujo.


    Orquestación
    2 flautas
    2 oboes
    2 clarinetes
    2 fagotes
    4 cornos
    2 trompetas
    3 trombones
    1 tuba
    Percusión
    Arpa
    Violines
    Violas
    Chelos
    Contrabajos




    Manuel de Falla (Cádiz, 1876 - Córdoba (Argentina), 1946)
    El amor brujo

    Estreno del ballet El amor brujo, 15 de abril de 1915 en el Teatro Lara de Madrid

    Estreno de la versión sinfónica interpretado por la Orquesta Filarmónica de Madrid, 1916

    Representante por excelencia del presunto nacionalismo musical español, Manuel de Falla fue el único compositor de su generación que participó del homenaje a Góngora de 1927, lo cual le permitió introducirse desde el principio en el ambiente de la denominada Generación del 27. De esta manera, su relación con los personajes más significativos de la cultura española del momento, así como la asimilación de los estilos de sus amigos Debussy, Dukas y de Falla, convierten su música en la más singular y madura de las producidas por los compositores españoles de principios del Siglo XX. Son fundamentales en su estética personal la preocupación por la forma, la concisión en la expresión (condicionada especialmente por el folclore andaluz), la claridad, y la sobriedad en la instrumentación. Ello se puede comprobar con gran claridad en sus dos ballets El sombrero de tres picos y El amor brujo, a menudo interpretados por las orquestas en las versiones sinfónicas escritas por el propio autor.

    En el ámbito de la adaptación de "lo español" a la música orquestal, El amor brujo es sin duda uno de los exponentes más representativos. Surge realmente de una "gitanería musical" escrita expresamente para Pastora Imperio a petición suya, inspirada por el recuerdo de la madre de la artista (Rosario la Mejorana), y basada en un libreto escrito por Gregorio Martínez Sierra. Fracasó rotundamente la primera representación en el Teatro Lara de Madrid, y aún hubo que esperar hasta 1928 para cosechar el primer éxito en París, con la participación de la bailaora La Argentina. No obstante, la música de El amor brujo sólo llegó a ser conocida gracias a una nueva versión sinfónica ideada por el propio de Falla y que fue estrenada en 1916 por la Orquesta Filarmónica de Madrid.

    Se recurre en estas páginas al "cante jondo" y a la intensidad rítmica, y ha recibido el favor del público desde siempre la conocida Danza ritual del fuego, escrita a partir de una antigua canción gitana de forja que, según la tradición, alejaba los malos espíritus mientras se trabajaba el metal. Merecen también elogio la sutil fanfarria de la Introducción, la atmósfera basada en motivos cortos de En la cueva, la Canción del amor dolido, la melancolía del Romance del pescador, la sensualidad de la Danza del juego del amor, la Pantomima, y la belleza de los efectos de campanas en Las campanas del amanecer.


    Orquestación
    2 flautas
    1 oboe
    1 corno inglés
    2 clarinetes
    1 fagot
    2 cornos
    2 trompetas
    Percusión
    Violines
    Violas
    Chelos
    Contrabajos




    Manuel de Falla (Cádiz, España, 1876 - Córdoba, Argentina, 1946)
    El sombrero de tres picos, Suites Nos. 1 y 2

    Estreno del ballet El sombrero de tres picos, 22 de julio de 1919 en el Teatro Alhambra de Londres
    Las Suites I y II con apartes del ballet fueron compuestas en 1921


    «Cada vez que lo pongo [en escena] veo en él
    facetas que antes no había visto, aspectos distintos
    que han surgido en los bailes anteriores.»
    Antonia Mercé, "La Argentina" (1931)


    Entre 1907 y 1914, Manuel de Falla residió en París, y fue allí donde tuvo la oportunidad de ver por primera vez las representaciones de los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev. Este mismo personaje, además, se mostró desde el principio interesado por su música, proponiéndole la representación de las Noches en los jardines de España, aunque el compositor prefirió en ese momento no afrontar tal transformación. No obstante, sí decidió probar suerte con otra idea en la que trabajaba desde algún tiempo antes y que había tomado forma inicial con El corregidor y la molinera, un minidrama estrenado en el Teatro Eslava madrileño en 1917 y que se basaba en El sombrero de tres picos de Pedro Antonio de Alarcón. Esta obra, además, sería la excusa perfecta para satisfacer los deseos de Diaghilev de contar para su compañía con una producción de temática típicamente española. Por ello, el compositor trabajó intensamente en esta nueva versión, recurriendo incluso al estudio de músicas populares y bailes regionales, y logró como resultado una partitura para un ballet al que puso finalmente el mismo nombre que la obra literaria de referencia.

    El estreno de esta versión, que Falla dedicó a su amigo Leopoldo Matos, tuvo lugar el 22 de julio de 1919 en el Teatro Alhambra de Londres bajo la dirección orquestal de Ernest Ansermet, con coreografía de Léonide Massine, y con decorados y trajes de Pablo Picasso. El éxito fue aplastante, y motivó nuevas representaciones que llevarían a la representación de El sombrero de tres picos en París en 1920. Allí, el ballet fue también recogido con tanto agrado, que Paul Dukas afirmaría poco después en una carta dirigida a de Falla, que desde Petrouchka, los Ballets Rusos no habían sido tan aplaudidos.

    Alentado por este ambiente, el compositor español prepararía en 1921 dos suites para orquesta, compuestas por piezas del mismo ballet. De estas recopilaciones musicales tendremos la ocasión de escuchar esta noche ejemplos como la Introducción y La tarde, en los que contrasta la alegre fanfarria inicial con la breve evocación impresionista del segundo número, y el sensual y apasionado fandango de la Danza de la molinera. A la segunda suite, por su parte, pertenecen la vital seguidilla de Los vecinos, que evoca la borrachera colectiva de una fiesta andaluza, la típicamente flamenca Danza del Molinero, compuesta por de Falla a petición de Diaghilev, y las conclusivas danzas de El corregidor y el Final.

    Con esta segunda suite, por último, culmina la consolidación del estilo de Manuel de Falla, que se muestra en su nueva libertad técnica, su escritura refinada, y su elegancia en la orquestación. Esta misma consolidación, igualmente, da lugar a que de Falla pueda fácilmente recordar a los compositores rusos, ser ubicado en la órbita del neoclasicismo musical español, y tener un sello personal y reconocible, marcado por la sonoridad característicamente ibérica.


    Orquestación
    2 flautas
    1 flauta piccolo
    2 oboes
    1 corno inglés
    2 clarinetes
    2 fagotes
    4 cornos
    3 trompetas
    3 trombones
    1 tuba
    Percusión
    Arpa
    Violines
    Violas
    Chelos
    Contrabajos




    El amor brujo
    Música de Manuel de Falla (1876-1946)
    Texto de María Lejárraga de Martínez Sierra


    CUADRO PRIMERO
    Introducción y escena
    (La acción tiene lugar en Cádiz. Es de noche. Los gitanos tiran los naipes para descubrir la suerte en el amor. Candela, triste por amor, canta)

    Canción del Amor Dolido:
    ¡Ay!
    Yo no sé qué siento
    ni sé qué me pasa
    cuando este mardito
    gitano me farta,
    ¡Ay!
    Candela que ardes...
    ¡Más arde er infierno
    que toíta mi sangre
    abrasa de celos!
    ¡Ay!
    Cuando el río suena
    ¿qué querrá decir?
    ¡Por querer a otra
    se orvía de mí!
    ¡Ay!
    Cuando er fuego abrasa...
    Cuando er río suena...
    Si el agua no mata al fuego,
    a mí er pesar me condena,
    a mí er querer me envenena,
    a mí me matan las penas.

    Sortilegio
    (Al llegar la media noche, los gitanos realizan sus rituales. Echan incienso en un brasero y perfuman el aire mientras Candela baila la "Danza del fin del día". Al finalizar el baile, llega una gitana y tomando de las manos a un gitano se marcha con él)

    Escena
    (cuando los enamorados salen, Candela recita)

    Romance del Pescador
    Por un camino iba yo
    buscando la dicha mía;
    lo que mis sacais miraron
    mi corasón no lo orvía.
    Por la verea iba yo.
    A cuantos le conocían
    - ¿le habéis visto? - preguntaba,
    y nadie me respondía.
    Por el camino iba yo
    y mi amor no parecía.
    Er yanto der corasón
    por er rostro me caía.
    La verea se estrechaba
    y er día se iba acabando.
    A la oriyita der río
    estaba un hombre pescando.
    Mientras las aguas corrían
    iba er pescador cantando!
    ¡No quiero apresar
    los pececillos del río;
    quiero hallar un corasón
    que se me ha perdío!
    Pescador que estás pescando,
    si has perdido un corasón,
    a mi me lo están robando
    a traición.
    Er agua se levantó
    al oír hablar
    de penas de amantes
    y dijo con ronca voz:
    ¡Pescador y caminante,
    si sufrís los dos,
    en er monte hay una cueva,
    en la cueva hay una bruja
    que sabe hechisos de amor!
    Idla a buscar
    que eya remedio os dará!
    Esto dijo er río,
    esto habrá que haser...
    ¡A la cueva de la bruja tengo que acudir!
    ¡si eya no me da er remedio
    me quiero morir!

    Intermedio

    CUADRO SEGUNDO
    Introducción
    (Misteriosa cueva de la bruja)

    Escena

    Danza del fuego

    Interludio
    (Entra Candela y canta)

    Canción del Fuego
    Lo mismo que er fuego fatuo,
    lo mismito es er queré.
    Le huyes y te persigue,
    le yamas y echa a corré.
    ¡Lo mismo que er fuego fatuo,
    lo mismito es er queré!
    Nace en las noches de agosto,
    cuando aprieta la calor.
    Va corriendo por los campos
    en busca de un corasón...
    ¡Lo mismo que er fuego fatuo,
    lo mismito es er queré!
    ¡Malhaya los ojos negros
    que le alcanzaron a ver!
    ¡Malhaya er corasón triste
    que en su yama quiso arder!
    ¡Lo mismo que er fuego fatuo
    se desvanece er queré!

    (Candela comienza a recitar el conjuro)

    Conjuro para Reconquistar el Amor Perdido
    ¡Por Satanás! ¡Por Barrabás!
    ¡Quiero que er hombre que me ha orvidao
    me venga a buscar!
    ¡Cabeza de toro,
    ojos de león!...
    ¡Mi amor está lejos...
    que escuche mi voz!
    ¡Que venga, que venga!...
    ¡Por Satanás! ¡Por Barrabás!
    ¡Quiero que er hombre que me quería
    me venga a buscar!
    ¡Elena, Elena,
    hija de rey y reina!...
    Que no pueda parar
    ni sosegar,
    ni en cama acostao,
    ni en silla sentao...
    hasta que a mi poder
    venga a parar!
    ¡Que venga, que venga!...
    ¡Por Satanás! ¡Por Barrabás!
    ¡Quiero que er hombre que me ha engañao
    me venga a buscar!
    Me asomé a la puerta
    al salir er sol...
    Un hombre vestío de colorao pasó...
    Le he preguntao
    y me ha contestao
    que iba con los cordeles de los siete
    ahorcaos...
    Y yo le he dicho:
    ¡Que venga, que venga!
    ¡Pajarito blanco
    que en er viento viene volando!...
    ¡Que venga, que venga!
    ¡Entro y convengo en el pacto!
    ¡Pa que venga! ¡Pa que venga! ¡Pa que venga!
    ¡Por Satanás! ¡Por Barrabás!
    ¡Quiero que er hombre que era mi vía
    me venga a buscar!

    Escena
    (Al finalizar el sortilegio, llega el enamorado. Candela baila y canta)

    Danza y Canción de la Bruja Fingida:
    ¡Tú eres aquél mal gitano
    que una gitana quería!...
    ¡El querer que eya te daba,
    tú no te lo merecías!...
    ¡Quién la había de decir
    que con otra la vendías!...
    ¡No te acerques, no me mires,
    que soy bruja consumá;
    y er que se atreva a tocarme
    la mano se abrasará!
    ¡Soy la voz de tu destino!
    ¡Soy er fuego en que te abrasas!
    ¡Soy er viento en que suspiras!
    ¡Soy la mar en que naufragas!

    Final
    (El toque de campanas anuncia un nuevo día y la reconciliación de los amantes)

    ¡Ya está despuntando er día!
    ¡Cantad, campanas, cantad!
    ¡que vuelve la gloria mía!

    Escaneado por:Luis Etcheverry 2002 y disponible en la página web
    http://www.geocities.com/ubeda2002/falla/amorbrujo.htm consultada el 31 de enero de 2008



    RAQUEL RAMÍREZ
    mezzosoprano
     
    raquel
     
    Inicia sus estudios musicales en el Conservatorio Castella y los continúa en la Universidad Nacional (UNA) con la soprano Amelia Barquero. En 1993 inicia estudios con la soprano Zamira Barquero, para obtener su grado de Bachillerato y Licenciatura en Música con énfasis en Canto en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica (UCR) en el año 2000. Ha participado en talleres y clases maestras impartidas por Luis Girón May, Raquel Cortina, Elmer Thomas, Alberto Grau, Enrico Di Giuseppe, Joan Kulesza, Virginia Zeanni, y Dalton Balwin.

    Ganadora del Primer lugar en el Concurso de Canto “Musicalia 98” del Instituto Superior de Arte de la Habana (Cuba), el Primer lugar en el Concurso  “Jóvenes Solistas 1999” de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, el Primer lugar en el “V Concurso de Canto Lírico Trujillo" (Perú, 2001), de la Mención de Honor en el “Primer Concurso Iberoamericano de Canto” (Guanajuato, México, 2001), semifinalista en el Concurso Francisco Viñas (Barcelona, España, 2001)  y el “Premio Nacional en Música” (Costa Rica, 2002).

    Ha participado con distintas orquestas cantando las partes para su registro bajo la batuta de maestros como: Herman Engels, José Serebrier, James Demster, Mario Perusso, Bruno D’astoli, Javier Logioia, Ramíro Ramirez, Igor Sarmientos, Irwin Hoffman, Dan Saunders, Jose Maria Schiutto, Giancarlo Guerrero, Chosei Komatsu, Dimitr Manolov, Siegmund Weinmeister, Jose Luis Castillo, Agustín Cullel en obras como el Requiem Op. 9 de Duruflé, Requiem de Mozart, Requiem de Verdi, El Mesías de Handel, la Misa en do mayor Op. 86 y la Novena Sinfonía de Beethoven, el Stabat Mater de Pergolesi, el Stabat Mater de Rossini, el Magnificat de Bach, el Gloria de Vivaldi, la cantata Come ye sons of Art de Purcell, Sinfonía No. 2 “Resurrección” y Sinfonía No. 3 de Mahler, el Elías de Mendelssohn, Misa de Media Noche de Navidad de Charpentier, Misa de Coronación de Mozart y el estreno mundial de la Misa Tango de Bacalov.

    Con la Compañía Lírica Nacional y otras compañías  ha participado en óperas como Rigoletto (Giovanna y Magdalena), Macbeth (Dama de compañía), Il trovatore (Inés), Travista (Flora), Aida (Amneris), El barbero de Sevilla (Berta), Madama Butterfly (Suzuki), Carmen (Mercedes), Don Giovanni (Doña Elvira) y cantado en los montajes escénicos de Stefano Poda La Isla de los Cipreses, Lacrimosa, en el estreno mundial de el musical  Rasur de Carman Moore y en la zarzuela Luisa Fernanda(Luisa).

    Con la Compañía Nacional de Teatro de Costa Rica (CNT) participa en la obra Gobierno de Alcoba de Samuel Rovinsky, con música del compositor Carlos Castro, así como en distintas grabaciones de música para teatro del compositor costarricense Carlos Escalante, como La Tertulia de los Espantos.  Ha realizado cuatro grabaciones en disco compacto: Música para Niños (Escuela de Artes Musicales de la UCR), A los Caprichos del Viento (Quinteto Miravalles) Réquiem de Verdi con el Coro Mozart y Paisaje Barroco (Cuarteto de Fagotes "Phoenix").

    Durante su carrera ha participado como solista con orquesta y con distintos ensambles de música de cámara en importantes auditorios, teatros y salas de conciertos en California, Cuba, Puerto Rico, México, Guatemala, Nicaragua, Panamá,  Costa Rica, Colombia, Venezuela, Perú y Barcelona (España). Desde 1992 es Directora del Coro Universidad Nacional “Heredia Canta”, además es profesora de la Cátedra de Canto de la UCR.





    RODOLFO SAGLINBENI
    Director Invitado

    rodolfo

    Desde su regreso a Venezuela en 1987, Saglimbeni se ha convertido en uno de los directores de orquesta más solicitados en su país. Por seis años fue Director Asociado de la Orquesta Sinfónica Venezuela, cargo al que renunció para dedicarse al desarrollo de  la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal Ayacucho. Fue Director Asociado de la Sinfonietta de Caracas y frecuente invitado de las orquestas sinfónicas del país y de ópera en el Teatro Teresa Carreño. Nacido en 1962, estudió música  en Venezuela y en la Real Academia de Música de Londres con Colin Metters, John Carewe y George Hurst, obteniendo su grado con Honores, el Diploma de Director de Orquesta y numerosos premios. Fue alumno del Maestro Franco Ferrara en la Academia Santa Cecilia de Roma, en 1981. Fue primer finalista en el Concurso Internacional de Directores de Orquesta de Besanzon (Francia), siendo, en la edición de 1985, el director más joven de la competencia.

    Ha sido director invitado de las Orquestas de Besanzon, Radio/Televisión de Luxemburgo, Orquesta Haydn de Londres, de las Orquestas y Ensambles de la Real Academia de Música, del Coro Philarmonia y de orquestas sinfónicas del Reino Unido, España, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Argentina y Chile.  Su experiencia en los campos de la docencia, dirección de orquesta y entrenamiento orquestal, lo ha llevado a promover importantes eventos en Chile, España y Portugal.. Desde 1990, es contratado como tutor en el curso de verano de Canford (Inglaterra) y, a partir de 1993, como co-director de este centro internacional de enseñanza de la dirección de orquestal.

    Su repertorio abarca la música sinfónica, la ópera y el ballet. Saglimbeni ha procurado importantes estrenos en Venezuela y Latinoamérica de obras de Bernstein, Weill, Gershwin, Stravinsky y la Sinfonía Turangalila de Oliver Messiaen. Ha dirigido en todos los festivales de música en Venezuela y actuó como director invitado de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar en su gira a España en 1992.   Sus grabaciones para discos compactos incluyen obras de compositores venezolanos, música para escena y para películas, la Novena Sinfonía de Beethoven  y obras de los exitosos compactos Danzón y Gurrufío con la Sinfónica Gran Mariscal Ayacucho y la popular serie con la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, “Música para una ciudad”, que rescata los íconos artístico musicales de la ciudad de Caracas además de recientes grabaciones con la OSMC, acompañando a Gabriela Montero y al “Sonero del Mundo” Oscar D´Leon.

    En 1989, fue galardonado con el premio Mejor Director del Año, por la Asociación de Críticos Musicales de Venezuela, en 1991, condecorado con la Orden “José Félix Ribas” en su 1ra. Clase. En 1993 le fue adjudicado el título ARAM (Associate of the Royal Academy of Music), por la Real Academia de Música de Londres y, por espacio de ocho años fue Presidente de la Federación de Orquestas Sinfónicas Regionales de Venezuela. En 1997 es seleccionado, entre más de 90 participantes, como uno de los beneficiarios de la Beca de las Américas, patrocinada  por el Kennedy Center de Washington DC. Ello le permitió realizar pasantías en importantes centros musicales de los Estados Unidos, durante 1997 y 1998. Es profesor de dirección de orquesta  del Instituto Universitario de Estudios Musicales (IUDEM).

    En marzo de 1999, fue ganador del Premio Director de las Américas, en Santiago de Chile; en junio de ese mismo año ganó, en Venezuela, el Premio Nacional del Artista. Hacia finales de 1999, fue nombrado Director Musical del Teatro Teresa Carreño de Caracas, cargo al cual renuncia para ocupar la Dirección Artística de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Recientemente fue condecorado con la Orden “Guaraira Repano” en su 1ra Clase de la Alcaldía de Caracas, con motivo de la celebración del XXV aniversario de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.