Eventos - Sábado 2 de Agosto de 2008

  • Auditorio Fabio Lozano, Universidad Jorge Tadeo Lozano

    Bogotá
    Carrera 4 No. 22 – 40
    Sábado 2 de Agosto de 2008 a las 19:30 horas

    PROGRAMA:

    Ludwig van Beethoven (1770-1827)
    Sinfonía No 1 en do mayor, Op. 21
         Adagio molto - Allegro con brio
         Andante cantabile con moto
         Menuetto: allegro molto e vivace
         Finale: Adagio - allegro molto e vivace

    Ludwig van Beethoven (1770-1827)
    Sinfonía No 3 en mi bemol mayor, Op. 55, “Heroica”
         Allegro con brio
         Marcia funebre. Adagio assai
         Scherzo: Allegro vivace
         Finale: Allegro molto

    Director: DAVID HANDEL (Estados Unidos)


    Boletería: $20.000. Compre su abonos para la temporada con el 25% de descuento. Discapacitados, tercera edad y estudiantes -50%. Informes y ventas: Tu Boleta 5936300 y www.tuboleta.com


    NOTAS AL PROGRAMA

    Sinfonía No. 1 en do mayor, Op. 21
    Terminada a principios de 1800, y estrenada en Viena el 2 de abril de 1800

    Las dos primeras sinfonías de Beethoven, aunque aún están ampliamente ligadas a la tradición anterior, son las que empiezan a mostrar las inquietudes compositivas de un Beethoven que iría dando más rienda suelta a la creatividad con el tiempo. Un elemento distintivo es el protagonismo de los instrumentos de viento frente a una orquesta que ha perdido su papel predominante de épocas anteriores. Otro rasgo diferenciador es la introducción lenta al Allegro inicial, que responde a recursos usados por Haydn, pero se contrapone con su construcción en base a una serie de acordes de séptima de dominante que aportan un recurso colorista de gran interés.

    También hay en ello una cierta intencionalidad espacial. Una introducción lenta con un sonido amplio hace que el oyente imagine una obra grandiosa, de la misma manera que la colocación de espejos enfrentados en un salón aumentan la sensación espacial. Igualmente, se busca captar la atención del espectador antes de resolver en la tónica y exponer una música en la que sobresalen la corrección en el tratamiento motívico-temático, aunque separándose formalmente del clasicismo. En este sentido, es necesario recurrir a aquellas palabras de Tovey según las cuales la primera sinfonía de Ludwig van Beethoven era “una conveniente despedida al siglo XVIII”.

    Esto último se nota igualmente en la frescura del resto de movimientos: una segunda parte estrictamente contrapuntística aunque libremente elaborada, con sutiles ornamentaciones y una fantasía compositiva de gran interés; un originalísimo tercer movimiento que cumple bien con la concepción tradicional de un Minuetto, prevaleciendo su ritmo marcado, las alternancias entre vientos y cuerdas, y la efectividad de los recursos tímbricos; y un Finale brillante, exuberante, aunque ligado a Haydn y Mozart como ningún otro fragmento de la partitura.

    Compuesta entre 1799 y 1800, la primera sinfonía de Ludwig van Beethoven fue estrenada el 2 de abril de este último año en el National Hoftheater de Viena, bajo la dirección del compositor. Además, aunque estaba inicialmente concebida para ser dedicada al elector Max-Franz (quien murió en 1801), terminó contando con una especial mención al barón Gottfried van Swieten. Entre la distinguida audiencia de la primera interpretación se encontraba el maestro Joseph Haydn.

    Motivos melódicos a recordar

    Se propone a continuación poner atención a los siguientes motivos melódicos en cada uno de los movimientos:

    I. Adagio molto-Allegro con brio
    s1i

    II. Andante cantabile con moto
    s1ii

    III. Menuetto: allegro molto e vivace
    s1iii

    IV. Finale: Adagio-Allegro molto e vivace

    s1iv

    © Roberto Díaz Ramos, 2008

    Orquestación
    2 flautas
    2 oboes
    2 clarinetes
    2 fagotes
    2 cornos
    2 trompetas
    Timbales
    Violines
    Violas
    Violonchelos
    Contrabajos

    Sinfonía No. 3, “Heroica”, en mi bemol mayor, Op. 55
    Acabada en 1804, y estrenada ese mismo año en la corte del príncipe Lobkowitz. Fue editada por primera vez en 1806

    Sin duda, es la Sinfonía No. 3 la que marca el cambio en la música orquestal de Ludwig van Beethoven. Con una duración sin precedentes en la historia, unos usos orquestales absolutamente novedosos para la época (poco aceptados por el conservador auditorio del estreno), una capacidad única para unir materiales sonoros disímiles, y una potencia expresiva extraordinaria, la entrada de la música en el contexto del Romanticismo tuvo lugar definitivamente con esta partitura. Posiblemente, lo más novedoso es el manejo controlado de todas las dimensiones temporales incluidas en la obra y una nítida expresión de su personalidad, que en el segundo movimiento llega a un nivel difícil de encontrar en otras de sus páginas. El desánimo del Testamento de Heilligenstadt que ya se comentaba al hablar de la segunda sinfonía, llega sin duda a su máxima expresión en la Marcia funebre en que se constituye esta segunda parte.

    El primer movimiento, por su parte, tiene su origen en la obertura de la ópera mozartiana Bastian y Bastiana, para constituir un tema principal con el que contrastan otras dos construcciones motívicas. En medio, además, se destaca una sección compuesta por melodías diferentes a la manera de un lienzo lleno de color. El Scherzo del tercer movimiento está pensado para contrastar con la desgarradora solemnidad de la marcha fúnebre anterior, a través de un amplio número de compases de carácter alegre en el que el motivo musical principal se mueve ligeramente entre diferentes instrumentos. Ya el compositor había incluido un scherzo en la sinfonía No. 2, pero es aquí donde empieza a innovar, traduciendo el Trio habitual de la tradición clásica como una fanfarria contrastante ubicada en la sección central.

    Para el Finale, por último, Beethoven recurre a una contradanza que había escrito en 1801, y que también está presente en partituras como Las criaturas de Prometeo, las 15 variaciones y fuga para piano en mi bemol mayor o las Variaciones “Heroica” Op. 35. Se presenta como una especie de síntesis efectiva de la sonata y las variaciones, que se presenta al oyente con especial maestría.

    Los primeros esbozos de la Sinfonía No. 3 datan de 1802, desarrollándose la composición entre 1803 y 1804. La génesis de la partitura, además, está en la admiración que Beethoven sintió durante muchos momentos de su vida hacia Napoleón, quien no obstante le decepcionó con su autoproclamación como emperador en 1804. Por este motivo, la dedicatoria inicial “en recuerdo de un gran hombre”, fue sustituida en la edición de 1806 por la mención final a su amigo y protector, el príncipe Joseph Franz Lobkowitz. En casa de este último tuvo lugar un estreno privado en 1804, aunque hubo que esperar para la representación pública hasta el 7 de abril de 1805.


    Motivos melódicos a recordar

    Atendamos en esta ocasión a los siguientes motivos melódicos para cada movimiento:

    I. Allegro con brio
    s3i


    II. Marcia funebre. Adagio assai
    s3ii

    III. Scherzo: Allegro vivace
    s3iii

    IV. Finale: Allegro molto – Poco andante - Presto

    s3iv

    © Roberto Díaz Ramos, 2008

    Orquestación
    2 flautas
    2 oboes
    2 clarinetes
    2 fagotes
    3 cornos
    2 trompetas

    Timbales
    Violines
    Violas
    Violonchelos
    Contrabajos


     Handel
    David Handel
    El dinámico director norteamericano David Händel ha alcanzado una extraordinaria reputación como uno de los directores más respetados e innovadores de Latinoamérica.  Su fama en el continente, su imaginativa programación y su orientación de servicio a la comunidad llenan escenarios donde quiera que dirija.

    Desde su nombramiento como Director Musical de la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia, la asistencia a conciertos ha aumentado de manera exponencial, componiéndose ésta principalmente de gente joven.  La energía de Händel y su éxito ante la crítica lo hacen uno de los directores más ocupados de Latinoamérica, lo cual lo ha llevado a recibir numerosas invitaciones como director invitado con muchas de las más importantes orquestas de la región.  Como director invitado ha actuado también en Estados Unidos, Europa y Asia.

    Tras llamar la atención de Kurt Masur, entonces director musical de la Leipzig Gewandhaus Orchestra, Händel fue invitado a trabajar como director aprendiz de esa institución histórica. Desde entonces ha dirigido orquestas en todo el mundo, incluyendo programas para transmisión internacional de radio y televisión.  En 1993 fue uno de pocos directores jóvenes seleccionados para actuar dentro de una exhibición de jóvenes talentos en dirección con la Filarmónica de Nueva York en el Carnegie Hall de esa ciudad.

    Su repertorio abarca gran parte de la literatura sinfónica y operática. Habiendo dirigido numerosos estrenos mundiales, ha comisionado más de setenta obras originales y arreglos orquestales y tiene una amplia lista de grabaciones de discos y programas de televisión.

    En dos oportunidades ha sido becario del prestigioso Programa Fulbright y honrado con numerosas distinciones incluyendo dos premios Rackham (Michigan, EUA), la Beca Marguerite Lapp para Talento Musical Excepcional (Buffalo, NY), dos premios del Departamento de Asuntos Culturales de Chicago y el Consejo de Artes de Illinois, la condecoración "Illimani" por su sobresaliente servicio a la comunidad en el campo artístico (Bolivia), el Premio Nacional Pro-Santa Cruz de la UNESCO (Bolivia), la Medalla de Honor Pedro D. Murillo (Bolivia) y una beca del Leipzig Gewandhaus (Alemania).  Ha representado a los Estados Unidos como embajador cultural por medio del Programa de Especialistas Culturales del Departamento de Estado Norteamericano en Latinoamérica, Asia y Oriente Medio.

    Dentro de las actividades recientes de Händel se incluyen la grabación de tres discos compactos con la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia y la Orquesta Sinfónica de UNCuyo con obras de Erich Eisner y de Dvorak, y de obras de David Winkler y Ginastera para el sello Naxos que saldrán al mercado en septiembre de 2008. En 2007 dirigió las orquestas combinadas de Bagdad, Erbil y Suleimaniya en el Festival de la Unidad (Erbil, Iraq), una misión multinacional de American Voices para apoyar y solidarizarse con los músicos y jóvenes artistas de Irak. En enero de 2009 se realizará el tercer año del Festival Internacional de Guadalquivir que fundó en Tarija, Bolivia, el cual reúne a algunos de los mejores músicos del continente americano.

    Sus próximos compromisos como director invitado, incluyen actuaciones con la Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina (Buenos Aires), la Orquesta Sinfónica Nacional UFF de Río de Janeiro (Brasil), la Orquesta Filarmónica del Amazonas en el aclamado Teatro Amazonas (Manaos), la Orquesta Filarmónica Estatal de Kozalin (Polonia), la Orquesta Sinfónica de San Juan (Argentina), la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca (Argentina), la Orquesta Sinfónica de Salta (Argentina), la Sinfónica Nacional de Chile (Santiago), la Riverside Symphony (New Jersey, EUA), la Filarmónica de Buffalo (New York, EUA) y, en 2009, un tour de música norteamericana en Europa Oriental.