Eventos - Sábado 9 de Agosto de 2008

  • Auditorio Fabio Lozano, Universidad Jorge Tadeo Lozano

    Bogotá
    Carrera 4 No. 22 – 40
    Sábado 9 de Agosto de 2008 a las 19:30 horas

    PROGRAMA:

    Ludwig van Beethoven (1770-1827)
    Sinfonía No 2 en re mayor, Op. 36
         Adagio molto – Allegro con brio
         Larghetto
         Scherzo: Allegro
         Allegro molto

    Ludwig van Beethoven (1770-1827)
    Sinfonía No 5 en do menor, Op. 67
         Allegro con brio
         Andante con moto
         Scherzo: Allegro
         Allegro

    Director: BALDUR BRÖNNIMAN (Suiza)


    Boletería: $20.000. Compre su abonos para la temporada con el 25% de descuento. Discapacitados, tercera edad y estudiantes -50%. Informes y ventas: Tu Boleta 5936300 y www.tuboleta.com


    NOTAS AL PROGRAMA
     
    Sinfonía No. 2 en re mayor, Op. 36
    Terminada en 1802 en Heilligenstadt, y estrenada en Viena el 5 de abril de 1803

    La Sinfonía No. 2 de Ludwig van Beethoven es, formalmente, más ortodoxa que la primera. Además, deshecha para la introducción lenta del primer movimiento los procedimientos de tensión tonal que había utilizado en la primera. En efecto, se trata de una elección acertada, ya que evita convertir un recurso interesante en un cliché de menor interés. En cualquier caso, durante la audición de la música es interesante escuchar cómo hay algunos recursos instrumentales que repiten en las sinfonías posteriores conformando parte del sonido orquestal más genuinamente beethoveniano.

    En lo que respecta a los recursos compositivos, la segunda sinfonía ya se empieza a alejar del legado de Haydn, aunque aún mantiene unos ciertos vínculos con S2Mozart que supera gracias a una paleta sinfónica más rica. El primer movimiento se muestra como una suerte de obertura a la napolitana tras la introducción inicial, con un carácter desenfadado en el que destaca el papel predominante de los vientos frente a una cuerda menos fundamental que en épocas anteriores (sin olvidar que, por ejemplo, el primer tema es aquí expuesto por las violas y los violonchelos sobre un diseño de los violines).

    El Larghetto subsiguiente, por su parte, es el fragmento más interesante de toda la partitura, aunque más por su riqueza compositiva, que por un tratamiento de la melodía algo más vago que en el resto de la obra. Contrasta su carácter con la frescura del Scherzo, aún emparentado con la tradición y concebido como un minuetto edulcorado de marcado carácter dancístico. El Rondeau final, por último, pasa por ser una síntesis de las páginas musicales anteriores, que aporta poco al conjunto de su carácter más humorístico y desenfadado. En este último caso, es posiblemente más interesante centrar la atención en una Coda de gran interés que culmina brillantemente la sinfonía con la que Beethoven da por terminado, en líneas generales, el siglo XVIII en su producción musical.

    Los primeros esbozos de esta segunda sinfonía datan de 1800 (posteriores a la Sinfonía No. 1), siendo terminada de manera intermitente entre 1801 y 1802. En este sentido, destaca cómo el proceso composicional refleja en parte los múltiples altibajos anímicos que tuvo Beethoven durante ese tiempo, ante el avance de la sordera y una situación personal que reflejó perfectamente en su escrito más interesante: el Testamento de Heilligenstadt, escrito en el verano de 1802 y dirigido a sus hermanos. Por otra parte, también está marcada la escritura por una aplastante tradición que pudo empezar a superar con la Sinfonía No. 3, aunque sin evitar con ello múltiples problemas por parte de un público poco acostumbrado al cambio. La presente obra fue estrenada en la capital austriaca el 5 de abril de 1803.

    Motivos melódicos a recordar

    Se proponen los siguientes motivos melódicos durante la escucha de tres partes. Por cuestiones de espacio, se evita aquí ofrecer una síntesis del tercer movimiento, que haría necesaria la inclusión de un fragmento orquestal o una reducción más espaciosa de lo que se pretende en estos recuadros:

    I. Adagio-Allegro con brio:
    S2i

    II. Larghetto

    S2ii

    IV. Allegro
    S2iv

    © Roberto Díaz Ramos, 2008

    Orquestación
    2 flautas
    2 oboes
    2 clarinetes
    2 fagotes
    2 cornos
    2 trompetas
    Timbales
    Violines
    Violas
    Violonchelos
    Contrabajos

    Sinfonía No. 5 en do menor, Op. 67
    Terminada en 1808 y estrenada en Viena el mismo año

    La “Quinta” de Ludwig van Beethoven es, sin ninguna duda, la confirmación del camino iniciado con la Sinfonía No. 3, tras el paréntesis estilístico de la No. 4. Lleva en sí misma una extraordinaria potencia expresiva, acompañada de una mayor complejidad formal y compositiva. Además, el lenguaje empleado se adentra de lleno en el Romanticismo superando todo lo anterior. Muchas veces se ha hablado de esta partitura como “sinfonía del destino”. También se han ensayado múltiples comparaciones y explicaciones extramusicales adaptándola a enfoques filosóficos diversos. Ningún punto de vista se ha ajustado a indicaciones del compositor, pero lo cierto es que el contenido sonoro bien se corresponde con la fuerza de un compositor que influyó en el devenir de la música, con una selección de ideas de largo alcance constituidas por unos pocos sonidos que carecen de validez sin el contexto de esta obra.

    El ejemplo más claro de la última consideración es indudablemente el primer movimiento, generado a partir de dos sonidos a distancia de tercera mayor que han sido combinados con tres corcheas y una blanca. Pocos autores han conseguido tanto con tan poco, teniendo en cuenta además que tal fragmento condiciona por completo la construcción del movimiento. En función de su carácter cíclico, además, la música queda plenamente definida y justificada con cada una de sus repeticiones. El mismo efecto se intenta producir en los temas correspondientes al resto de movimientos, por lo que la presente sinfonía se beneficia de un número de aciertos mucho mayor que el de cualquier otra obra orquestal beethoveniana.

    De esta manera, también es posible hablar de otras tres partes en las que los tratamientos motívicos-temáticos sirven para crear o relajar tensión en grandes bloques escriturales, sin perder en cada caso la independencia. Es de gran interés cómo esta independencia posibilita la ejecución de cada movimiento por separado sin que se resienta con ello el resultado por la falta de otros fragmentos.

    La gestación de esta quinta sinfonía tuvo una larga duración, que empezó con un boceto de 1795 y no tuvo culminación hasta 1808. Entretanto, Beethoven había probado también un comienzo en 1803 y se volvió a enfrentar a la partitura inmediatamente después de terminar la “Heroica”. La Sinfonía No. 4 interrumpió nuevamente el trabajo, y finalmente fue en 1805 cuando volvió a la obra terminándola en 1808. Todo este proceso de maduración bien valió la pena si se tiene en cuenta cómo la evolución del compositor en la escritura orquestal le aportó mejores conocimientos tras las experiencias anteriores. La música fue estrenada definitivamente el 22 de diciembre de 1808 en el Theater an der Wien, y es necesario tener en cuenta que se estrenó junto con la No. 6, aunque en el programa de aquella ocasión fueron recogidas con una numeración inversa (aparece la “Pastoral” con el No. 5, en lugar de la aquí comentada)

    Motivos melódicos a recordar


    Escuchemos el tratamiento de los siguientes motivos en cada movimiento de la sinfonía:

    I. Allegro con brio
    S5i

    II. Andante con moto
    S5ii
     
    III. Allegro
    S5iii
     
    IV. Allegro
    S5iv
     
    © Roberto Díaz Ramos, 2008

    Orquestación
    2 flautas
    Flauta piccolo
    2 oboes
    2 clarinetes
    2 fagotes
    Contrafagot
    2 cornos
    2 trompetas
    3 trombones
    Timbales
    Violines
    Violas
    Violonchelos
    Contrabajos

     Baldur Bronniman
    Baldur Bronniman
    Baldur Brönnimann está construyendo rápidamente una reputación gracias a su programación innovadora y su dominio de partituras contemporáneas. En abril, Brönniman debutó con la English National Opera en la adaptación de Lost Highway de David Lynch hecha por Olga Neuwirth. En mayo dirigió L’amour de Loin de Kaija Saariaho’s en el Festival de Bergen. De manera regular dirige las principales orquestas y ensambles de música contemporánea en el Reino Unido y en Europa; en 2007 debutó en Australia y Nueva Zelanda.

    Gracias a un amplio y ecléctico rango de repertorio, ha dirigido en muchos de los festivales y series de música contemporánea en Europa, incluyendo el Ultraschall Festival de Berlín, el Festival Spitalfields de Londres, el Festival Music Nova de Helsinki, el Festival de Nueva Música de Estocolmo, el MusikTriennale de Colonia y el Festival de Sonoridades de Belfast, con grupos tales como Klangforum Wien, Ensemble Modern, Ensemble Intercontemporain y el Remix Ensemble de Portugal. También ha trabajado de manera cercana con muchos compositores contemporáneos, incluyendo a Brett Dean, Unsuk Chin, y Jonathan Harvey.

    Así mismo, ha establecido una reputación como un gran elaborador de programaciones y, como tal, ha diseñado y dirigido programas de gran inspiración alrededor del mundo. Por ejemplo, en Adelaide Symphony con Hakan Hardenberger (Gershwin, Zimmerman, Stravinsky, Mussorgsky), en la Sinfónica de Tampere en Finlandia con James Ehnes (Stravinsky, Barber, Bartok), y en la Sinfónica de Oporto (Ives, Stravinsky, Varghas, Harvey). Su estilo de presentar sus programas desde el podio recibe gran admiración y le ha merecido una gran acogida en ambos lados del mundo.

    En la temporada 2007-2008 debutó con la London Sinfonietta dirigiendo dos programas de música de Unsuk Chin e Isang Yun en el festival Settembre Musica en Milán y Turín. También regresó a Oporto a dirigir Madonna of Winter and Spring de Jonathan Harvey. En esta temporada volverá a dirigir a la Philharmonia en su serie Música de Hoy y dirigirá la Orquesta de Cámara Escocesa en su serie principal Obras Maestras. Regresó en junio a dirigir la Auckland Philharmonia tras su exitoso debut en la temporada 2006-2007. También está comprometido con su trabajo con músicos jóvenes; durante esta temporada ha dirigido la Orquesta Juvenil Australiana.

    Ha dirigido y grabado con la mayoría de las orquestas de la BBC en el Reino Unido, interpretando tanto repertorio contemporáneo como repertorio estándar. Durante la última temporada se salió de la escena tradicional de la música clásica dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Londres y la Northern Sinfonia en la gira por el Reino Unido de la arpista y cantante de folk Joanna Newsom.

    Educado en la Academia de Música de Basilea, Brönniman consiguió una beca en el Royal Northern College of Music del Reino Unido, donde trabajó con Kent Nagano y Sir Edward Downes, entre otros. Ahora regresa de manera periódica a esta Universidad como Tutor Visitante en Dirección.